La respuesta corta
Los dos replican un índice con costes parecidos. La diferencia que decide en España es fiscal: un fondo indexado se puede traspasar a otro fondo sin tributar; un ETF cotiza como una acción y cada venta paga impuestos. Por eso, para invertir a largo plazo con aportaciones periódicas, el fondo indexado suele ser la mejor opción. El ETF encaja si buscas una exposición que no existe como fondo o si inviertes desde fuera de España.
Las diferencias, de un vistazo
| Fondo indexado | ETF | |
|---|---|---|
| Dónde se compra | En la gestora o en una plataforma que lo comercialice | En bolsa, a través de un bróker |
| Precio | Valor liquidativo, una vez al día | En tiempo real durante la sesión |
| Cambiar a otro producto | Traspaso sin tributar (art. 94 LIRPF) | Hay que vender: tributa en ese momento |
| Retención al vender | 19 % a cuenta al reembolsar | Sin retención: se ajusta en la declaración |
| Si vendes con pérdidas y recompras | No puedes computar la pérdida si recompras el mismo fondo en el año anterior o posterior | No puedes computarla si recompras en los dos meses anteriores o posteriores |
| Aportaciones periódicas | Importe exacto en euros, sin sobrante | Participaciones enteras en muchos brókers |
| Coste de comprar | Normalmente sin comisión de compra en las plataformas de fondos indexados | Comisión del bróker por operación, según la plataforma |
| Coste de mantener (TER) | Comparable | Comparable |
| Impuesto al vender definitivamente | Base del ahorro, 19–30 % | Base del ahorro, 19–30 % |
Lo desarrollan el mapa fiscal y la calculadora traspasar o vender.
Un fondo de inversión español o armonizado se puede traspasar a otro fondo sin tributar (artículo 94 de la Ley del IRPF): no vendes y vuelves a comprar: das una orden de traspaso, y la plusvalía no tributa hasta que reembolsas en efectivo (las entidades comunican igualmente la operación a Hacienda: es un diferimiento, no una exención). Un ETF, aunque replique el mismo índice y tenga el mismo TER, tributa fiscalmente como una acción: cada venta es una ganancia o pérdida patrimonial de ese momento, se pueda o no traspasar a otra cosa sin más. Esa es la asimetría real entre los dos productos en España, y la que hay que resolver antes de mirar comisiones.
Qué es cada uno
Un fondo indexado es un vehículo de inversión colectiva que replica un índice (el MSCI World, el S&P 500...) y se compra y vende directamente a la gestora o a través de un comercializador, a un precio —el valor liquidativo— que se calcula una sola vez al día, después del cierre de los mercados. No cotiza en bolsa.
Un ETF (Exchange-Traded Fund) también replica un índice, pero se compra y vende en una bolsa de valores como si fuera una acción: tiene un precio que cambia en tiempo real durante el horario de mercado, un diferencial entre precio de compra y venta (spread), y necesitas un bróker con acceso a esa bolsa para operar.
Hasta ahí, se parecen mucho: ambos son productos pasivos, ambos reparten el riesgo entre cientos o miles de empresas, y ambos pueden tener un coste (TER) muy bajo. Las diferencias que importan están en cómo se compran, cómo tributan y qué fricción tienen para invertir poco a poco.
Fiscalidad: la ventaja que solo tienen los fondos
En España, los fondos de inversión (nacionales o extranjeros armonizados bajo la directiva UCITS que estén registrados en la CNMV) tienen un régimen fiscal especial: puedes traspasar tu dinero de un fondo a otro —incluso de una gestora a otra— sin que ese movimiento tribute como ganancia patrimonial. El impuesto se difiere hasta que finalmente reembolsas en efectivo, no cuando cambias de fondo. Lo explica con más detalle traspasar o vender y el mapa fiscal.
Los ETF, aunque estén armonizados y coticen en un mercado regulado europeo, no tienen ese régimen: fiscalmente se tratan como una acción cotizada. Vender un ETF para comprar otro —para rebalancear, para cambiar de proveedor, para lo que sea— genera una ganancia o pérdida patrimonial en ese mismo ejercicio, tribute según los tramos de la base del ahorro. No hay diferimiento posible.
Para alguien que aporta durante décadas y probablemente ajustará su cartera más de una vez por el camino (cambiar de bróker, consolidar fondos, rebalancear entre índices), ese diferimiento no es un detalle contable: con ETF adelantas el impuesto sobre las plusvalías cada vez que vendes, en lugar de diferirlo hasta el reembolso final.
Cómo se compran: precio conocido o precio del día siguiente
Un ETF se compra a un precio que ves en pantalla en el momento de dar la orden, igual que una acción. Un fondo se compra "a precio desconocido": das la orden hoy, pero el valor liquidativo que se te aplica es el que se calcule al cierre de ese día (o del siguiente, según la hora de corte de tu comercializadora). Para una inversión a largo plazo esto casi nunca importa —no estás intentando acertar el minuto exacto—, pero es la razón por la que un ETF permite operativa de corto plazo (y un fondo, por diseño, la desincentiva).
Aportaciones periódicas: importe exacto o participaciones enteras
Muchas plataformas (MyInvestor, Indexa y otros roboadvisors, varias gestoras directamente) permiten comprar fondos indexados por el importe exacto en euros que quieras, sin comisión de suscripción ni de reembolso, y sin necesidad de que ese importe encaje con el precio de una participación. Aportar 137 € un mes y 250 € el siguiente no supone ninguna fricción.
En muchos brókers, con un ETF compras participaciones enteras, con un coste por operación (aunque algunos ofrecen compra fraccionada y planes de aportación periódica gratuitos en una lista limitada de ETF: compruébalo en tu plataforma; lo cubre el comparador de brokers para ETF). Si el ETF cuesta 95 € por participación y quieres invertir 100 €, sobran 5 € sin invertir hasta la siguiente aportación. Para importes pequeños y variables, el fondo suele ser más cómodo.
Coste (TER): comparable, no siempre gana el mismo
La percepción de que "los ETF son más baratos" viene de hace años, cuando era más cierta. Hoy los fondos indexados de las grandes gestoras (Vanguard, iShares, Amundi) tienen TER muy próximos a sus ETF equivalentes —a veces el fondo es incluso más barato en su clase institucional accesible desde plataformas como MyInvestor—. La diferencia de TER, cuando existe, suele ser de centésimas de punto: compárala tú mismo en el comparador de fondos antes de asumir que uno gana por diseño.
Cuál elegir
Para quien invierte a largo plazo, aporta periódicamente y prevé ajustar su cartera alguna vez en varias décadas, el diferimiento fiscal de los traspasos y la comodidad de aportar importes exactos son dos ventajas que pesan a favor del fondo indexado frente a una diferencia de TER de décimas.
El ETF tiene su sitio en casos concretos: exposiciones muy específicas que no existen como fondo (un sector, un país, una materia prima), patrimonios grandes en los que no se prevé traspasar y el TER marginal pesa más, o para quien invierte desde fuera de España, donde el diferimiento del art. 94 no aplica igual. Ninguna de las dos opciones es "la correcta" en abstracto — depende de cómo inviertes tú.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre un fondo indexado y un ETF?
Ambos replican un índice, pero el fondo indexado se compra a la gestora a su valor liquidativo diario y el ETF cotiza en bolsa como una acción. En España la diferencia más importante es fiscal: los fondos se pueden traspasar de uno a otro sin tributar, y los ETF no, porque cada venta es una ganancia o pérdida en ese momento.
¿Un ETF armonizado (UCITS) no tiene el mismo trato fiscal que un fondo armonizado?
No. "Armonizado" (UCITS) es una etiqueta europea sobre cómo está regulado y diversificado el producto, no sobre su fiscalidad en España. Hacienda distingue entre instituciones de inversión colectiva no cotizadas (fondos, con el régimen de traspasos del art. 94 LIRPF) y valores cotizados en bolsa (ETF, tratados como acciones). Un ETF UCITS sigue sin tener el diferimiento por traspaso.
¿Y si nunca pienso traspasar, solo comprar y mantener hasta el final?
Entonces la ventaja fiscal del fondo pesa menos —solo tributas una vez, al reembolsar, en ambos casos—. Ahí la decisión se acerca más al TER exacto de cada producto y a la comodidad operativa (aportaciones periódicas, acceso desde tu bróker). Aun así, "nunca" es un plazo largo: cambiar de gestora, consolidar carteras o rebalancear entre índices es habitual en varias décadas de inversión.
¿Los ETF de acumulación reinvierten los dividendos igual que un fondo de acumulación?
Operativamente sí: ninguno de los dos te paga un dividendo en efectivo, ambos lo reinvierten internamente. La diferencia sigue estando en el traspaso a otro producto, no en cómo tratan los dividendos internos.
¿Puedo tener los dos a la vez?
Sí, no son excluyentes. Es razonable usar fondos indexados para el grueso de la cartera (donde el traspaso sin tributar importa más) y un ETF puntual para una exposición concreta que no exista como fondo.
¿Esto aplica igual en Latinoamérica o fuera de España?
No: el artículo 94 de la Ley del IRPF es una norma española. Fuera de España cada país tiene su propio régimen fiscal para fondos y ETF, y esta ventaja concreta puede no existir o funcionar de otra forma.