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Capítulo 11 · El riesgo de secuencia

Simulador histórico

Qué habría pasado de verdad con tu dinero, con las rentabilidades que ocurrieron: el pinchazo de 2000, el desplome de 2008 y el 2022 en que cayeron a la vez la bolsa y los bonos. Y lo más incómodo: cuánto habría cambiado el resultado solo por empezar otro año.

Datos reales · de dónde salen

Rentabilidades anuales de 1995 a 2025 del índice S&P 500 con dividendos reinvertidos y del bono del Tesoro estadounidense a 10 años, según el conjunto de datos histórico que publica Aswath Damodaran (NYU Stern). Son cifras nominales y en dólares: un inversor en euros habría tenido un resultado distinto según cómo se moviera el cambio, y esta serie es de bolsa estadounidense, no mundial. Sirve para entender la forma de lo que ocurre —los años malos, su orden y cuánto tardan en recuperarse—, no para predecir tu cartera concreta.

El resto, en bonos. Se rebalancea cada 1 de enero.
Momentos que enseñan
Valor final
Total aportado
Lo que salió de tu bolsillo
Rentabilidad media anual
Media geométrica de la cartera
Peor año
Mayor caída acumulada

La trayectoria, año a año

Saldo de la cartera Dinero aportado

Y si hubiera empezado otro año

El mismo plan exacto —mismo importe, misma aportación, mismo reparto y la misma duración— movido a todos los arranques posibles dentro de la serie. Esto es el riesgo de secuencia: no cambia la estrategia, solo el año en que le tocó empezar.

Tu arranque
El peor arranque posible
El mejor arranque posible
Arranque mediano

El detalle, año por año

Año Bolsa Bonos Tu cartera Aportado Saldo

Las filas con fondo rojizo son los años en que la cartera perdió valor. Supuestos del cálculo: la aportación mensual entra a principio de cada mes y se capitaliza al equivalente mensual de la rentabilidad de ese año —el reparto real dentro del año no fue uniforme, así que los saldos intermedios son aproximados, no el histórico exacto—; la cartera se rebalancea al reparto elegido cada 1 de enero; y no se descuentan comisiones, ni impuestos, ni inflación. Para el efecto de las comisiones, usa el coste de las comisiones; para el de Hacienda al vender, el impuesto sobre plusvalías.

Qué significa cada dato

Un vistazo rápido a cada campo y cada resultado.

Año de inicio y años invertido

El periodo exacto que se simula. Si la suma se sale de 2025, la duración se recorta sola y se avisa: la serie termina donde terminan los datos reales.

En renta variable

El reparto entre bolsa y bonos. Si no sabes qué poner, sácalo primero de la calculadora de reparto.

Total aportado

La suma del importe inicial más todas las aportaciones mensuales. Es la referencia contra la que se mide todo lo demás.

Rentabilidad media anual

La media geométrica de los años de la cartera, no la aritmética: es la que refleja de verdad el efecto de encadenar buenos y malos años. Un +50 % seguido de un −50 % no da 0, da −13,4 %.

Peor año

El año natural en que la cartera más perdió. Míralo como la cifra que habrías tenido que aguantar en el extracto sin vender.

Mayor caída acumulada

La bajada más grande desde un máximo hasta el suelo posterior, que casi nunca cabe en un solo año: 2000-2002 fueron tres seguidos. Es la medida honesta de lo que hay que resistir.

Peor y mejor arranque

El mismo plan movido a todos los años de inicio posibles con esa misma duración. La distancia entre los dos es lo que aportó la suerte del calendario, no la estrategia.

Arranque mediano

El resultado que quedó justo en el medio de todos los arranques posibles. Suele ser una referencia más razonable que el mejor o el peor.

Cómo cumplimentar esta calculadora

Pasos para usar el simulador (expandir)
  1. Empieza por un momento que enseñe algo. Los cuatro botones de atajo llevan a los arranques interesantes: el pico de 2000, el fondo de 2008, el año siguiente y la antesala de 2022. Comparar 2008 con 2009 es la lección más rápida de esta página.
  2. Pon tus cifras reales. Importe inicial y aportación mensual, para que el resultado sea el suyo y no un ejemplo abstracto.
  3. Fija el reparto. Si no lo tienes decidido, sácalo antes de la calculadora de reparto y tráelo aquí para ver cómo se habría comportado de verdad.
  4. Mira el peor año y la mayor caída acumulada, no solo el valor final. Esas dos cifras son las que habrías tenido que aguantar para llegar al final.
  5. Baja al panel de arranques. Ahí está lo importante: cuánto del resultado dependió del año en que empezaste y no de lo que hiciste tú.
  6. Lee la fuente y los supuestos. Son datos de la bolsa estadounidense en dólares, sin comisiones ni impuestos. Saber qué no incluye el número es parte de saber leerlo.

Preguntas frecuentes sobre este simulador

¿Por qué datos de la bolsa estadounidense y en dólares, y no del MSCI World en euros?

Porque es la serie larga, gratuita y verificable que existe: el conjunto de datos de Damodaran cubre desde 1928 y cualquiera puede comprobarlo. Las series del MSCI en euros, año a año y con décadas de profundidad, son de acceso restringido, y poner cifras sin poder citar de dónde salen sería peor que esta limitación. Para lo que sirve esta página —ver el orden y la profundidad de los años malos— la forma es muy parecida; para tu cartera concreta, las cifras no son trasladables sin más.

¿Por qué el mismo plan da resultados tan distintos según el año de inicio?

Porque con aportaciones periódicas no da igual el orden en que llegan los años malos. Si llegan al principio, cuando la cartera es pequeña, casi no duelen y además compra barato durante años. Si llegan al final, cuando ya hay mucho acumulado, la caída se aplica sobre todo el patrimonio. Es el riesgo de secuencia del capítulo 11, y por eso conviene mirar el peor arranque y no solo la media.

¿Empezar en 2008, en plena crisis, fue un desastre?

Pruébalo con los dos botones y compara: quien empezó en 2008 comió el −37 % de entrada con muy poco dinero dentro y luego aportó durante años a precios bajos. Es un ejemplo real de por qué una caída al principio, con aportaciones en marcha, no es lo mismo que una caída al final.

¿Por qué los bonos también pierden en 2022?

Porque pasó de verdad: ese año la renta fija cayó casi tanto como la bolsa, algo poco habitual y que rompió la idea de que los bonos siempre amortiguan. Está en la serie sin retocar, y es la razón de que en la calculadora de reparto la renta fija no se dé por libre de riesgo.

¿Incluye comisiones, impuestos e inflación?

No, ninguna de las tres, y las tres importan. Las comisiones se comen parte de esa rentabilidad todos los años (velo en el coste de las comisiones), Hacienda entra al vender (impuesto sobre plusvalías) y la inflación reduce lo que ese dinero compra (la calculadora de interés compuesto trabaja en euros de hoy). Aquí el resultado es bruto y nominal a propósito, para que se vea solo el efecto del mercado.

¿Los saldos intermedios son el histórico exacto?

No: son aproximados. La rentabilidad de cada año es real, pero se reparte dentro del año a ritmo mensual constante, y el mercado no se movió así. Los valores de cierre de cada año son los correctos; el camino dentro de cada año está suavizado.